
El Ministerio de Salud contabilizó 6,550 casos sospechosos de dengue en El Salvador hasta el 24 de octubre de 2026, una cifra que representa un incremento del 27.7 % en comparación con el mismo período de 2025, cuando se registraron 5,130 casos. Ante este comportamiento, el gremio médico advierte que los registros se encuentran cerca de alcanzar la zona de alarma del corredor epidemiológico, por lo que considera necesario reforzar la vigilancia y las medidas de prevención.
La preocupación también se manifiesta en comunidades donde las condiciones ambientales favorecen la proliferación de zancudos. Un ejemplo es La Cuchilla, ubicada a orillas de la quebrada El Piro, donde los residentes aseguran que enfrentan dificultades para mantener limpios los alrededores de sus viviendas debido a la presencia constante de estos insectos.
Los habitantes explican que, aunque se realizan jornadas de fumigación y limpieza, los zancudos continúan apareciendo. Además, señalan que uno de los principales problemas es la falta de una salida adecuada para las aguas residuales de las viviendas, situación que genera acumulaciones y contribuye a las condiciones favorables para la reproducción de mosquitos.
“Como el zancudo es radical, pasan fumigando, uno limpia la casa e igual siempre llegan”, expresó una residente. Otro habitante manifestó que tanto la cercanía con la quebrada como la falta de un sistema adecuado para evacuar las aguas negras provocan grandes concentraciones de zancudos en distintos puntos de la comunidad.
Por su parte, representantes del gremio médico señalaron que el comportamiento de los casos requiere especial atención. Según sus valoraciones, los registros han aumentado durante las últimas semanas epidemiológicas y la curva de contagios se aproxima a los niveles de alarma establecidos en el corredor endémico, una herramienta que permite comparar los casos actuales con los registros históricos para identificar posibles incrementos inusuales. Los médicos consideran que el país se encuentra en la antesala de una epidemia.
A nivel regional, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reportó 692,937 casos sospechosos de dengue, de los cuales 523,102 fueron confirmados. Además, 3,413 pacientes desarrollaron dengue grave y se registraron 571 fallecimientos, cifras que reflejan la dimensión del problema sanitario en la región.
La OPS también advirtió que el posible fortalecimiento del fenómeno de El Niño durante los próximos meses podría generar condiciones favorables para la transmisión del dengue, especialmente en algunas zonas de Centroamérica. Estos cambios climáticos representan un factor adicional de atención para las autoridades sanitarias, debido a que pueden favorecer la presencia y reproducción del mosquito transmisor.
Ante este panorama, el gremio médico considera fundamental mantener la vigilancia epidemiológica y fortalecer las acciones de prevención. La eliminación de recipientes que acumulen agua, la limpieza de patios y alrededores, el manejo adecuado de desechos y la atención a las aguas estancadas son medidas importantes para reducir los criaderos de mosquitos y disminuir el riesgo de transmisión.
