
El Salvador se consolida como un destino emergente para la industria de bodas y eventos de alto nivel, tras la clausura del Beloved Wedding Summit 2026, realizada el miércoles en San Salvador con la participación de más de 100 wedding planners y profesionales internacionales provenientes de distintos países de Latinoamérica.
Durante varios días, los asistentes recorrieron diferentes puntos del país para conocer de primera mano la oferta turística, infraestructura y escenarios naturales y urbanos que posicionan a El Salvador como una alternativa competitiva dentro del mercado nupcial. Entre los destinos visitados destacaron playas, zonas montañosas y espacios urbanos renovados como el Centro Histórico de San Salvador.
La presidenta del Instituto Salvadoreño de Turismo Instituto Salvadoreño de Turismo, Eny Aguiñada, destacó que este encuentro permitió mostrar la diversidad de escenarios que ofrece el país, así como el fortalecimiento del sector turístico. Subrayó además que el clima de seguridad ha sido clave para atraer eventos internacionales de este tipo.

“El país ha recibido a más de 100 de los mejores wedding planners de Latinoamérica, quienes han podido corroborar las condiciones óptimas para la realización de bodas en distintos entornos”, expresó Aguiñada, resaltando el potencial de El Salvador dentro del turismo de eventos.
Por su parte, la directora de la Autoridad del Centro Histórico Autoridad del Centro Histórico de San Salvador, Adriana Larín, destacó el recorrido por espacios emblemáticos como plazas, calles patrimoniales y el Palacio Nacional. También mencionó que el Centro Histórico ya ha sido escenario de celebraciones matrimoniales en templos como la iglesia El Rosario y El Calvario.

Larín señaló que los visitantes pudieron constatar el ambiente de seguridad, orden y hospitalidad del país, factores que fortalecen la imagen de El Salvador como destino ideal para vivir experiencias, invertir y realizar eventos especiales.
El Gobierno salvadoreño reiteró que las políticas de seguridad han permitido abrir nuevas oportunidades económicas, impulsando el turismo de bodas como un segmento en crecimiento que contribuye a la inversión y dinamiza la economía nacional.
