
La Comisión de Infraestructura y Desarrollo Territorial de la Asamblea Legislativa emitió un dictamen favorable para reformar temporalmente la Ley de Derechos Fiscales por la Circulación de Vehículos, con el objetivo de extender la vigencia de las matrículas vehiculares con formato 2011 hasta el 31 de agosto de 2027.
La medida busca evitar que los propietarios de vehículos tengan que asumir el costo de sustituir sus placas en el corto plazo, brindando un alivio económico a miles de conductores en todo el país.
Actualmente, la normativa establece que las placas con formato 2011 tienen vigencia hasta el próximo 31 de agosto. Sin embargo, de ser aprobado el dictamen por el pleno legislativo, el plazo se ampliará por un año adicional, permitiendo que los automovilistas continúen utilizándolas hasta agosto de 2027.

La iniciativa fue presentada por el Ministerio de Obras Públicas y de Transporte (MOPT) y analizada por los diputados de la comisión legislativa. Durante la sesión de estudio de la propuesta, el viceministro de Transporte, Nelson Reyes, explicó que esta sería la tercera ocasión en que se reforma la legislación para ampliar la vigencia de las matrículas y evitar costos adicionales para la población.
Según el funcionario, la prórroga también permitirá al Gobierno avanzar en los planes relacionados con una futura renovación del parque de placas que se encuentra en circulación desde 2011. Aunque no se detalló una fecha para ese proceso, indicó que existen proyectos orientados a modernizar el sistema de matrículas vehiculares.

La propuesta cobra relevancia debido al tamaño de la flota vehicular del país. De acuerdo con datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, actualmente circulan 2,108,298 vehículos en El Salvador, por lo que una sustitución masiva de placas representaría un gasto significativo para los propietarios.
De recibir la aprobación definitiva del pleno legislativo, la reforma permitirá que las placas vigentes continúen siendo válidas durante un año más, otorgando mayor tiempo para planificar cualquier proceso de renovación futura y evitando que más de dos millones de conductores enfrenten un desembolso inmediato por el cambio de matrículas.
