
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) en El Salvador registró en marzo de 2026 un aumento mensual de 0.45%, al pasar de 131.60 puntos en febrero a 132.18 puntos, según datos del Banco Central de Reserva. Este comportamiento refleja un leve incremento en el nivel general de precios, impulsado principalmente por el encarecimiento de bienes básicos y servicios de consumo cotidiano, especialmente los alimentos.
El principal factor detrás de este aumento fue la categoría de alimentos y bebidas no alcohólicas, que volvió a posicionarse como la de mayor incidencia en el índice. Este rubro registró un incremento de 1.10%, al subir de 156.28 a 158.01 puntos, lo que representa la variación más alta entre todas las divisiones del IPC. Este comportamiento es particularmente relevante porque se trata de productos esenciales en la canasta de consumo de los hogares, por lo que su alza impacta de forma más directa en el gasto diario de las familias salvadoreñas.
Después de los alimentos, el aumento del IPC también estuvo influenciado por otras categorías, aunque con variaciones más moderadas. En el caso de bienes y servicios diversos, los precios aumentaron 0.37%, al pasar de 130.51 a 130.99 puntos. De igual forma, restaurantes y hoteles registraron un incremento de 0.31%, al ubicarse en 166.48 puntos frente a 165.97 en febrero, reflejando un leve ajuste al alza en servicios de alimentación fuera del hogar y hospedaje.

Otro grupo que mostró incrementos fue el de transporte, con una variación de 0.17%, al pasar de 111.98 a 112.17 puntos, seguido por salud, que aumentó 0.15% al subir de 116.52 a 116.70 puntos. En la misma línea, la categoría de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles también registró un alza de 0.15%, al pasar de 149.12 a 149.34 puntos, lo que refleja ligeros ajustes en servicios básicos del hogar.
Por su parte, comunicaciones presentó un incremento de 0.13%, mientras que bebidas alcohólicas y tabaco también aumentaron 0.13%, al igual que recreación y cultura, aunque en este último caso el avance fue más leve, de 0.08%. Estas variaciones, aunque positivas, muestran un comportamiento más estable en comparación con los alimentos y otros servicios de mayor peso en el gasto familiar.

En contraste, algunos rubros experimentaron descensos durante marzo. La categoría de muebles, artículos para el hogar y conservación ordinaria del hogar registró una caída de 0.31%, al pasar de 111.77 a 111.43 puntos, siendo la reducción más marcada del mes. También se observó una baja en prendas de vestir y calzado, con una disminución de 0.08%, al ubicarse en 100.07 puntos frente a 100.15 en febrero. Mientras tanto, el sector de educación no presentó variación, manteniéndose estable en 117.07 puntos.
En conjunto, el IPC general refleja un comportamiento de alza moderada, donde el aumento de 0.45% se explica principalmente por la presión en alimentos y bebidas no alcohólicas, seguido de incrementos más suaves en servicios y transporte. Aunque existen rubros con descensos o estabilidad, estos no fueron suficientes para contrarrestar el impulso alcista de los bienes de consumo básico, lo que deja en evidencia una variación mensual equilibrada pero con énfasis en el encarecimiento de productos esenciales.
