
El costo de la canasta básica alimentaria por familia aumentó en junio de 2026 en comparación con mayo tanto en la zona rural como en la urbana, de acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos (ONEC) del Banco Central de Reserva (BCR). El incremento fue más significativo en el área rural, donde el gasto familiar registró el mayor encarecimiento del período.
En la zona rural, el costo mensual de la canasta básica pasó de US$185.51 en mayo a US$189.56 en junio, lo que representó un aumento de US$4.05 por familia. Asimismo, el costo diario subió de US$6.18 a US$6.32, reflejando una mayor presión sobre el presupuesto de los hogares rurales.
El aumento estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento de productos de consumo frecuente como las tortillas, carnes, huevos y leche fluida, mientras que los frijoles registraron una reducción de precio que ayudó a moderar parcialmente el incremento general, aunque no fue suficiente para evitar el alza del costo total.

Por su parte, en la zona urbana la canasta básica también registró un incremento, aunque menor al observado en el área rural. El costo mensual pasó de US$258.22 en mayo a US$259.95 en junio, equivalente a un aumento de US$1.74. De igual forma, el gasto diario por familia aumentó de US$8.61 a US$8.67.
En este caso, los productos que más incidieron en el encarecimiento fueron las tortillas, carnes, leche fluida y verduras, mientras que los frijoles mostraron una leve disminución. A pesar de esta reducción, el comportamiento general continuó siendo de aumento en el costo de los alimentos.
La comparación entre ambos períodos muestra que ninguna de las dos zonas registró una reducción en el costo total de la canasta básica. La zona rural fue la que más se encareció, con un aumento superior a cuatro dólares por familia, mientras que la urbana registró un incremento menor a dos dólares. Entre los productos que bajaron de precio y ayudaron a contener parcialmente el alza destacaron los frijoles, presentes en ambas canastas.

Este comportamiento también guarda relación con los resultados más recientes del Índice de Precios al Consumidor (IPC), cuya inflación anual se ubicó en 2.76% en junio de 2026. Según la ONEC, entre los productos y servicios que más presionaron los precios al alza estuvieron los viajes por aire, la gasolina especial, la gasolina regular, los almuerzos y los fertilizantes y abonos. En contraste, productos como el frijol crudo, el tomate, los vehículos nuevos y la leche en polvo contribuyeron a moderar la inflación.
Los datos reflejan que los mayores aumentos se concentraron en alimentos de consumo diario, especialmente tortillas, carnes, huevos, leche y otros productos básicos, lo que elevó el gasto de las familias salvadoreñas durante junio. Aunque algunos artículos registraron bajas de precio, el resultado final fue un encarecimiento de la canasta básica tanto en la zona rural como en la urbana, siendo el impacto más fuerte para los hogares rurales.
