
El sistema financiero salvadoreño mantiene una sólida capacidad para continuar otorgando créditos a familias y empresas. Según datos del Banco Central de Reserva (BCR), al cierre de julio de 2026 los depósitos alcanzaron US$24,835.8 millones y la cartera de préstamos sumó US$21,866.9 millones, lo que ubicó la relación créditos-depósitos en 88%.
Este indicador significa que por cada US$100 depositados en el sistema financiero, aproximadamente US$88 han sido colocados en préstamos. De acuerdo con el BCR, esta proporción refleja un adecuado equilibrio entre la actividad crediticia y la liquidez disponible, permitiendo a las instituciones financieras seguir financiando a hogares y empresas sin comprometer su capacidad para responder a las obligaciones con los ahorrantes.
Los depósitos continúan siendo la principal fuente de financiamiento del sistema financiero. Su crecimiento interanual de 12.6% superó el aumento de 8.4% registrado por la cartera de créditos, fortaleciendo la disponibilidad de recursos para impulsar nuevas operaciones de financiamiento.

Los datos del BCR muestran que el crecimiento del crédito estuvo impulsado principalmente por las actividades productivas. Los mayores incrementos se registraron en los sectores de comercio, con US$325 millones adicionales; construcción, con US$296.6 millones; y servicios, con US$280.3 millones. Estos sectores concentran una parte importante de la expansión crediticia observada durante los últimos doce meses.
El financiamiento a los hogares también mantuvo una tendencia positiva. Los préstamos destinados al consumo alcanzaron US$7,155.2 millones, mientras que los créditos para vivienda totalizaron US$3,309.5 millones. Según el Banco Central, el crecimiento de los préstamos a las familias registrado en julio fue el más alto de los últimos 30 meses.

Además de la relación créditos-depósitos de 88%, otros indicadores reflejan la solidez del sistema financiero. La mora se ubicó en 1.6%, por debajo del parámetro de referencia de 4%; la solvencia alcanzó 15.4%, superior al mínimo legal de 12%; y las utilidades ascendieron a US$282.4 millones, un incremento de 23% respecto al mismo período del año anterior.
Para el BCR, estos resultados evidencian que el sistema financiero salvadoreño mantiene condiciones favorables de liquidez, solvencia y rentabilidad, lo que le permite continuar desempeñando su función de intermediación financiera y apoyar el crecimiento de la economía mediante el financiamiento a empresas y familias.
