
El Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) general mostró un ligero retroceso en febrero de 2026 en comparación con enero, reflejando un arranque de año con señales mixtas en el desempeño de la economía salvadoreña. De acuerdo con datos del Banco Central de Reserva (BCR), el indicador pasó de 133.1 puntos en enero a 132 puntos en febrero, lo que representa una contracción mensual de 0.82%.
El IVAE, que permite medir la evolución de la actividad económica real eliminando efectos estacionales, evidenció así un enfriamiento en el segundo mes del año, pese a que algunos sectores mantuvieron una dinámica positiva.
Uno de los principales contrastes se observó en el sector de Actividades financieras y de seguros, que registró el mayor crecimiento entre las actividades económicas. Este rubro aumentó un 3.06%, al pasar de 169.8 puntos en enero a 174.9 en febrero. Según el BCR, este comportamiento sugiere un mayor dinamismo en servicios financieros, posiblemente asociado a un incremento en la demanda de crédito, inversiones o productos aseguradores.

Sin embargo, el desempeño favorable de este sector no logró compensar la caída en el indicador general, lo que pone en evidencia el impacto que tienen otros rubros con resultados menos favorables dentro de la estructura económica.
En el resto de actividades, el comportamiento fue mixto. Algunos sectores mostraron variaciones positivas, aunque de menor magnitud en comparación con el crecimiento del sector financiero. Entre ellos destaca el Índice de Producción Industrial (IPI), que el BCR identifica como el conjunto de actividades relacionadas con la industria manufacturera, explotación de minas y canteras, entre otras. Este sector reportó un leve incremento de 0.45%.
Por otro lado, también hubo sectores que registraron retrocesos, contribuyendo a la caída del IVAE general. Entre estos se encuentra la agricultura, que presentó una disminución de 0.59%. Asimismo, la construcción reflejó una contracción más marcada, evidenciando una menor actividad en este rubro durante febrero.

Este comportamiento confirma que, aunque algunos sectores logran expandirse, la actividad económica en su conjunto depende del equilibrio entre todos los componentes. En este caso, las caídas en sectores clave terminaron pesando más que el crecimiento observado en el ámbito financiero.
El BCR señala que estos resultados reflejan la naturaleza heterogénea de la economía, donde los distintos sectores pueden evolucionar a ritmos diferentes, generando efectos contrapuestos en el indicador agregado.
En términos generales, el desempeño del IVAE en febrero sugiere un inicio de año con señales de moderación, en el que el impulso de actividades específicas, como las financieras y de seguros, aún no es suficiente para sostener un crecimiento generalizado de la economía.
