
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) se han convertido en una pieza clave dentro de la estrategia de abastecimiento local de Walmart. A través de los programas Una Mano para Crecer y Tierra Fértil, la compañía ha impulsado durante más de 16 años el desarrollo de proveedores nacionales mediante acceso a mercado, capacitación y acompañamiento técnico.
En entrevista con Dinero.com.sv, Katherine Jiménez Abarca, Gerente de Comunidad para Centroamérica de Walmart, explicó que estas iniciativas surgieron para fortalecer la producción local y generar oportunidades de crecimiento para las pymes salvadoreñas. “Lo que buscamos es que el proveedor crezca, se fortalezca y sea más competitivo”, afirmó.

Las cifras reflejan el alcance de estos programas. Al cierre de 2025, Walmart trabajaba con 102 proveedores pymes, de los cuales 58 pertenecían a Una Mano para Crecer y 44 a Tierra Fértil. Además, las compras realizadas a estos negocios superaron los US$13 millones y se acercaron a los US$14 millones, mientras que el programa de manufactura registró un crecimiento durante el último año.
Para incorporarse a la cadena de abastecimiento de Walmart, las empresas deben cumplir requisitos legales, sanitarios y de calidad. Posteriormente pueden optar a los programas de desarrollo empresarial, que ofrecen beneficios diferenciados según el sector. En manufactura, por ejemplo, las pymes acceden a pagos a 30 días, opciones de pronto pago, descuentos logísticos y espacios gratuitos para promocionar sus productos en tiendas.

Uno de los pilares de la iniciativa es la capacitación. Walmart brinda formación en áreas como finanzas, mercadeo, logística, producción y administración empresarial, con el objetivo de fortalecer negocios que muchas veces nacieron como emprendimientos familiares.
En el caso de Tierra Fértil, los productores agrícolas reciben la seguridad de un mercado para sus cosechas, pagos en plazos de entre ocho y quince días y acompañamiento técnico permanente para mejorar productividad y reducir pérdidas.

Según Jiménez, los resultados también se reflejan en el crecimiento de las ventas. Walmart reporta incrementos de doble dígito en las compras realizadas a estos proveedores, impulsados por la preferencia de los consumidores por los productos nacionales. Además, destacó que el 57% de los proveedores de manufactura están liderados por mujeres, un dato que evidencia el aporte de estos programas a la inclusión económica y al emprendimiento femenino.
De cara al futuro, la ejecutiva señaló que los principales retos para las pymes son la innovación y la adopción de nuevas tecnologías. La capacidad de responder a tendencias de consumo y aprovechar herramientas como la inteligencia artificial será determinante para mantener la competitividad en un mercado cada vez más dinámico.

Para Walmart, las oportunidades continúan abiertas para aquellas empresas que ofrezcan productos innovadores, de calidad y capaces de responder a necesidades del mercado. Mientras eso ocurra, los programas seguirán funcionando como una plataforma para que más pymes salvadoreñas crezcan y amplíen su alcance comercial.
