
En el marco de los esfuerzos interinstitucionales para combatir el lavado de dinero y cortar los flujos económicos de las estructuras criminales en el hemisferio, se llevó a cabo en San Salvador una jornada técnica especializada sobre terrorismo contemporáneo y delincuencia organizada transnacional, un encuentro organizado por la Unidad de Investigación Financiera de la Fiscalía General de la República, con el apoyo técnico de Global Financial Integrity (GFl) y en coordinación con la Dirección para la Prevención del Lavado de Dinero y de Activos de la Corte Suprema de Justicia.
Una de las ponencias principales fue desarrollada por el General colombiano retirado Juan Carlos Buitrago Arias, CEO de Strategos BIP y Coordinador de la Estrategia Triángulos, quien presentó un diagnóstico cuantitativo sustentado en investigaciones de EL PACCTO 2.0 e InSight Crime.
Dicho estudio identifica 28 redes criminales de alto riesgo activas en América Latina y el Caribe dedicadas a esquemas de policriminalidad como narcotráfico, extorsión, trata de personas y contrabando.
El desglose regional muestra una marcada concentración de 12 redes en la Región Andina y el norte de Suramérica, 7 en Brasil y el Cono Sur, 4 en México, 2 en el Caribe y Guyana, y 3 con presencia directa en Centroamérica, entre las que se sitúan la MS13, el Barrio 18 y Los Huistas, caracterizadas por el tráfico ilícito, la extorsión y el aprovechamiento de corredores fronterizos.

Durante la exposición se advirtió sobre la acelerada mutación financiera de estos grupos hacia el entorno digital, reflejada en que la participación de América Latina en las transacciones globales de criptomonedas pasó del 6% en 2017 al 16% en 2020 mediante plataformas no reguladas y carentes de registros de identidad.
Asimismo, se analizó el peso que genera la delincuencia en la economía centroamericana, donde en 2022 el gasto público en justicia, policía y centros penitenciarios representó el 1,03% del PIB, mientras que el impacto asumido por el sector privado absorbió el 1,65% del PIB. Ante este escenario, el General Buitrago enfatizó la urgencia de priorizar la persecución del capital ilícito y señaló textualmente: «Para la inteligencia financiera, el punto crítico no es solo quién controla el territorio, sino quién financia, mueve, oculta y convierte el valor ilícito».
En respuesta a estas amenazas complejas, El Salvador consolida su participación en el bloque T-Norte de la Estrategia Triángulos —junto a Belice, Guatemala, Honduras y México— mediante una alianza público-privada sustentada en operatividad continua 24/7 y en el intercambio de información a través de la Central de Investigación, Monitoreo y Análisis (CIMA).
Con este trabajo coordinado, el Estado salvadoreño y los organismos internacionales de cooperación reafirman el compromiso de asfixiar los mecanismos financieros del crimen transnacional y blindar los sectores productivos frente a las economías ilícitas.
