
La Inteligencia Artificial (IA) está transformando la manera en que se crea y comparte información, pero también está siendo aprovechada por los ciberdelincuentes para desarrollar ataques más sofisticados. Entre las principales amenazas destacan los deepfakes, contenidos capaces de recrear imágenes, voces y videos con gran realismo para facilitar fraudes, desinformación y suplantación de identidad.
De acuerdo con el ESET Security Report 2026, el 56.3% de los profesionales consultados en América Latina considera que la automatización de amenazas mediante IA es el principal riesgo asociado con esta tecnología. La preocupación llega al 74.6% en el sector manufacturero y al 63.5% en educación. Además, el 19.6% identifica los deepfakes como la principal amenaza, porcentaje que sube al 24.2% en informática y tecnología.

Durante un taller para periodistas realizado en el marco del ESET Security Day, Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, explicó que la región forma parte de un escenario global en el que la IA ya se utiliza para fortalecer las campañas de ingeniería social.
El especialista señaló que los ataques han evolucionado y ya no necesariamente son masivos. Los ciberdelincuentes pueden investigar previamente a sus objetivos para crear mensajes más convincentes y personalizados, utilizando herramientas de IA para imitar estilos de escritura, generar logotipos o incluso crear imágenes y videos de personas.

Micucci también destacó que para crear un deepfake no necesariamente se requieren conocimientos avanzados de programación. Actualmente existen herramientas accesibles que pueden ser utilizadas por personas con conocimientos de diseño gráfico o edición, lo que amplía el número de individuos capaces de generar contenidos falsos.

Aunque las empresas de determinadas industrias pueden ser objetivos de grupos cibercriminales especializados, el experto advirtió que todos los usuarios son vulnerables, incluso quienes trabajan en ciberseguridad. Entre las amenazas más comunes para las personas se encuentra el phishing, mediante mensajes que buscan provocar una reacción rápida, como advertencias sobre cuentas bloqueadas o supuestas ofertas y entradas para eventos.

Ante estos riesgos, una de las principales recomendaciones es pensar dos veces antes de hacer clic. Verificar quién envía un mensaje, confirmar la información directamente con la fuente y evitar enlaces o archivos sospechosos puede ayudar a prevenir un ataque.

El especialista también recomendó utilizar soluciones de seguridad en computadoras y teléfonos móviles, mantener actualizadas las aplicaciones y emplear contraseñas diferentes para cada servicio. Si una persona ya ingresó a un enlace malicioso, debe evaluar qué ocurrió, cambiar las credenciales que pudieran haber sido comprometidas y revisar las medidas de protección disponibles.
El crecimiento de los contenidos generados mediante IA también representa un desafío para combatir la desinformación, debido a que una información falsa puede resultar difícil de corregir después de haberse difundido. Por ello, Micucci considera fundamental fortalecer la educación digital y el pensamiento crítico para aprender a verificar la autenticidad de lo que se ve y escucha.

En este contexto, la ciberseguridad requiere combinar herramientas tecnológicas, políticas internas y capacitación constante. Para Micucci, mantenerse informado y compartir conocimientos sobre nuevas amenazas también es parte de la solución, ya que la seguridad digital es una responsabilidad colectiva frente a un panorama en el que la IA continuará evolucionando y ofreciendo nuevas oportunidades, pero también nuevos riesgos.
