
El Fondo Monetario Internacional (FMI) y las autoridades de El Salvador alcanzaron un acuerdo a nivel de personal técnico sobre la segunda y tercera revisiones combinadas del programa económico respaldado por el Servicio Ampliado del FMI (SAF), un avance que podría permitir al país acceder a aproximadamente US$140 millones adicionales, sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo.
El acuerdo representa una nueva señal de respaldo al programa económico salvadoreño, que busca fortalecer la estabilidad macroeconómica, mejorar la posición fiscal del país, reducir la deuda pública y avanzar en reformas estructurales.
Según la información compartida por el FMI, la economía salvadoreña continúa mostrando un desempeño superior a las expectativas. El organismo destacó que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real superó las previsiones en 2025 y proyectó una expansión de 4.5 % para 2026.
Este crecimiento estaría impulsado principalmente por la inversión y el consumo privado, además de los flujos de remesas, el turismo y la entrada de capital.

Consolidación fiscal y reducción de la deuda
Uno de los principales pilares del acuerdo continúa siendo la consolidación fiscal. El FMI señaló que El Salvador profundizará las políticas orientadas a controlar el gasto y mejorar la administración tributaria, mientras busca generar espacio fiscal para proyectos prioritarios de infraestructura y programas sociales.
La meta es que el superávit primario del Sector Público No Financiero (SPNF) aumente de 2.9 % del PIB en 2026 a 3.7 % en 2027.
Estas medidas están alineadas con el objetivo establecido en la Ley de Responsabilidad Fiscal de reducir la relación entre la deuda pública y el PIB hasta 80 % para 2030.
El programa también contempla medidas relacionadas con el sistema de pensiones, incluyendo el reconocimiento de obligaciones financieras y una futura reforma paramétrica, además de una reforma del servicio civil orientada a mejorar la eficiencia del sector público y contribuir a la sostenibilidad fiscal de largo plazo.
Más reservas y fortalecimiento del sistema financiero
El FMI destacó que los colchones de reservas y liquidez continuarán fortaleciéndose, luego de que las metas previstas fueran superadas.
Además, el programa contempla reformas para mejorar la regulación y supervisión del sistema financiero, fortalecer los mecanismos de gestión y resolución de crisis y consolidar la posición institucional y financiera del Banco Central.
Estas acciones buscan incrementar la capacidad de la economía salvadoreña para enfrentar posibles choques externos y preservar la estabilidad del sistema financiero.
Chivo y Bitcoin bajo nuevas condiciones
En materia de activos digitales, el FMI informó que la participación pública en la billetera electrónica Chivo se ha reducido de manera significativa.
La propiedad mayoritaria y el control operativo de la plataforma fueron transferidos a un operador privado, mientras que el Gobierno mantiene una participación minoritaria y responsabilidades relacionadas con la custodia de activos de los clientes.
Respecto al Bitcoin, el organismo señaló que la acumulación registrada desde la primera revisión corresponde a donaciones privadas y no al uso de recursos públicos.
Asimismo, no se prevé una acumulación adicional de Bitcoin, más allá de las donaciones que estén debidamente documentadas.
Reformas, gobernanza y crecimiento económico
El acuerdo también incluye compromisos para fortalecer la transparencia, la gobernanza y la información financiera del sector público, así como mejoras en los mecanismos de prevención del lavado de dinero y financiamiento del terrorismo.
Para el FMI, la continuidad de esta agenda de reformas será determinante para consolidar la estabilidad macroeconómica, mejorar la resiliencia financiera y crear condiciones para un crecimiento económico sostenible.
El programa del Servicio Ampliado del FMI fue aprobado en febrero de 2025 con un acceso total de aproximadamente US$1,400 millones. Hasta la fecha, El Salvador ha recibido desembolsos equivalentes a DEG 172.32 millones, mientras que la aprobación de las nuevas revisiones abriría la posibilidad de recibir cerca de US$140 millones adicionales.
El nuevo acuerdo técnico refuerza así el seguimiento del programa económico salvadoreño y mantiene el foco en tres variables clave para los próximos años: disciplina fiscal, reducción de la deuda y fortalecimiento de la estabilidad macroeconómica.

