
Las exportaciones de café salvadoreño registraron un crecimiento cercano al 40% en ingresos durante los primeros seis meses del ciclo 2025-2026, reflejando una recuperación significativa del sector cafetalero y un mejor desempeño en los mercados internacionales.
De acuerdo con datos del Instituto Salvadoreño del Café (ISC), entre octubre de 2025 y marzo de 2026 el país generó más de US$92.37 millones de dólares por ventas al exterior, superando ampliamente los US$65.99 millones registrados en el mismo período del ciclo anterior. Este incremento representa un aumento superior a US$26 millones de dólares.
El crecimiento no solo se refleja en el valor de las exportaciones, sino también en el volumen. En este período se exportaron 282,429 quintales de café oro, lo que significa un alza del 14.43% en comparación con los 246,814 quintales del ciclo 2024-2025.

En términos de ingresos, el café oro continúa siendo el principal producto exportado, generando más de US$88.78 millones de dólares. A este le siguen el café soluble, con US$2.45 millones, y el café tostado, con US$1.13 millones, lo que evidencia la diversificación del sector, aunque con predominio del grano tradicional.
En cuanto a los destinos, Norteamérica se mantiene como el principal mercado, absorbiendo el 69% del volumen exportado. Europa representa el 18.2% y Asia el 3.2%, consolidando una presencia diversificada en mercados internacionales.
El desempeño positivo del sector también está vinculado al aumento en la producción. La cosecha 2025-2026 alcanzó 898,363 quintales oro-uva hasta marzo, superando los 827,217 quintales del mismo período anterior, lo que refleja una mejora en la actividad productiva.

Este repunte ocurre tras años de dificultades para la caficultura salvadoreña, afectada por factores como el hongo de la roya y condiciones climáticas adversas, que redujeron la producción a niveles históricos desde el ciclo 2013-2014.
A pesar de estos retos, el café continúa siendo el principal producto agrícola de exportación del país y mantiene su relevancia histórica, ya que en décadas pasadas llegó a representar hasta el 90% de las exportaciones nacionales.
El crecimiento actual en las exportaciones sugiere una recuperación progresiva del sector, impulsada tanto por una mayor producción como por condiciones favorables en los mercados internacionales, lo que abre perspectivas positivas para el resto del ciclo cafetalero.
