
Ante el fenómeno de El Niño y la posible reducción de precipitaciones en el país, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA), promueve la implementación de reservorios artesanales para la captación y almacenamiento de agua lluvia, una práctica que contribuye a garantizar la disponibilidad del recurso hídrico en las zonas rurales.
Los técnicos de CENTA recomiendan a los productores la recolección de agua prove niente de los techos de las viviendas, mediante canales y tuberías que la conducen hacia reservorios o tanques plásticos, opciones eficientes para almacenar agua de manera segura y accesible. Asimismo, es posible captar directamente el agua de lluvia que cae sobre el terreno, aprovechando al máximo las precipitaciones durante la época lluviosa.

El proceso de cosecha de agua contempla cuatro etapas fundamentales: recolección, conducción, almacenamiento y distribución. Esta metodología permite disponer de agua para el riego de pequeñas áreas de cultivo, especialmente en huertos familiares, así como para la preparación de productos destinados al control de plagas y enfermedades.
Entre las alternativas recomendadas se encuentran los reservorios construidos mediante excavaciones en el suelo, los cuales pueden tener forma circular, rectangular o cuadrada y ser impermeabilizados con plástico negro, geomembrana o arcilla. Estas son soluciones prácticas y adaptables a las condiciones de cada productor.
Otra alternativa consiste en la construcción de reservorios sobre el suelo, utilizando estructuras elevadas con postes de madera y malla metálica recubiertas con plástico negro o geomembrana.

La implementación de estas medidas permite a las familias rurales contar con reservas de agua para el consumo animal y algunos usos domésticos, fortaleciendo la resiliencia de los sistemas productivos ante períodos de escasez hídrica. Asimismo, contribuye a mantener la producción de alimentos y a reducir los riesgos asociados a la variabilidad climática.
Estas acciones forman parte de los esfuerzos impulsados por el Gobierno de El Salvador, a través del MAG y CENTA, para promover prácticas sostenibles de manejo del recurso hídrico, fortalecer la seguridad alimentaria y mejorar el bienestar de las familias productoras frente a los desafíos del cambio climático.
