
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) informó que la época lluviosa comenzaría de forma escalonada en la segunda quincena de mayo, mientras que junio marcaría el establecimiento pleno de las lluvias en el país, en un escenario que también incluye probabilidad de una canícula temprana y la posible influencia del fenómeno de El Niño a partir de julio.
Durante una actualización de perspectivas climáticas para el período de mayo a agosto, el ministro Fernando López explicó que, aunque todavía no se ha establecido por completo la temporada lluviosa, el país ya registra un aumento en precipitaciones y continuará experimentando tormentas y lluvias aisladas en distintas zonas del territorio.
Según explicó, el inicio gradual de la época lluviosa podría comenzar alrededor del 10 de mayo, con un incremento progresivo en frecuencia e intensidad, mientras que desde junio se esperaría un patrón más estable, con lluvias recurrentes, paso de ondas tropicales y eventos que podrían incluir tormentas eléctricas, ráfagas de viento e incluso granizo en algunos puntos.
El funcionario indicó que abril ha sido el mes más lluvioso en lo que va de 2026, con acumulados por encima del promedio mensual y un exceso de lluvia del 15% respecto a lo habitual para este período.

También señaló que algunas de las mayores acumulaciones de lluvia en lo que va del año se han registrado en Ilobasco e Ilopango, superando los 250 milímetros desde enero.
Sin embargo, el pronóstico también contempla cambios para la segunda mitad del período.
De acuerdo con Medio Ambiente, el fenómeno de El Niño podría comenzar a influir a partir de julio, lo que podría traducirse en una canícula de mayor duración, reducción en lluvias en algunos sectores, mayores temperaturas y riesgo de sequía meteorológica en ciertos municipios.
El ministro aclaró que esto no significa ausencia total de lluvias, sino que el acumulado anual podría ubicarse por debajo del promedio histórico, especialmente a partir de agosto.
Como parte de este escenario, se prevé que la canícula podría iniciar antes de lo habitual, particularmente en la zona oriental, incluso desde finales de junio o inicios de julio, con dos episodios proyectados: uno en julio y otro de menor intensidad en agosto.

En cuanto a distribución territorial, el pronóstico señala que la zona oriental podría recibir menos lluvia durante julio, mientras mayores acumulados podrían concentrarse en la zona norte y en sectores como la cordillera Apaneca-Ilamatepec.
El informe también incluye perspectivas sobre actividad ciclónica.
Con base en información de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), se prevé entre 15 y 19 sistemas tropicales con nombre en el Pacífico, incluyendo tormentas tropicales y huracanes, mientras en el Atlántico y Golfo de México podrían formarse entre 9 y 15 sistemas con nombre.
Aunque no implica que impacten directamente al país, autoridades señalaron que estos fenómenos pueden influir indirectamente generando temporales o lluvias asociadas en la región.

En cuanto a temperaturas, se prevén promedios cercanos a 25 grados entre mayo y julio, mientras en zonas de valles interiores podrían alcanzarse máximas de 37 grados, especialmente en la zona oriental.
El MARN también advirtió que, con el avance de las lluvias, persisten riesgos asociados como inundaciones, deslizamientos y desbordamientos de ríos, por lo que llamó a la población a mantenerse atenta a los pronósticos oficiales y tomar medidas preventivas.

Entre las principales recomendaciones, autoridades insistieron en evitar lanzar basura en calles, drenajes o quebradas, debido a que la obstrucción de sistemas de evacuación de aguas puede aumentar riesgos durante eventos de lluvia.
Con este escenario, el país entra en una fase de transición hacia la época lluviosa, con más precipitaciones desde junio, posible influencia de El Niño desde julio y monitoreo permanente sobre evolución de lluvias, canícula y actividad ciclónica durante los próximos meses.
