
El Salvador ha registrado US$502 millones en expansión de inversiones y más de 2,200 nuevos empleos directos y especializados desde la entrada en vigencia de la Ley para el Fomento de la Expansión de las Inversiones, informó el presidente de INVEST, Rodrigo Ayala. Estos resultados forman parte del impacto que las autoridades buscan ampliar con una reforma a esta normativa, orientada a facilitar que más empresas que ya operan en el país puedan incrementar sus inversiones y generar nuevas oportunidades laborales.
En ese sentido, la Comisión de Tecnología, Turismo e Inversión de la Asamblea Legislativa emitió dictamen favorable para modificar la ley, vigente desde enero de 2026. La propuesta pretende ampliar el alcance de los incentivos tributarios y facilitar la expansión de empresas en sectores considerados estratégicos para la economía nacional.
Uno de los principales cambios consiste en reducir de 10 a cinco años la antigüedad mínima que deben tener las inversiones u operaciones en El Salvador para acceder a los beneficios. Con esta modificación, empresas con menos tiempo de operar en el país podrían optar a los incentivos si cumplen con los demás requisitos establecidos.

La reforma establece que las nuevas inversiones deberán estar orientadas a fortalecer actividades productivas en sectores estratégicos, entre ellos textil y confección, agroindustria, alimentos y bebidas, autopartes, electrónica, productos plásticos, calzado, productos químico-farmacéuticos, productos para la construcción y fabricación de papel y sus productos.
Además, se propone que los grupos empresariales puedan ser considerados como una sola unidad económica para acceder a los beneficios, siempre que sus compañías trabajen de manera coordinada. Para obtener el crédito tributario máximo, del 30%, deberán realizar una inversión conjunta de al menos US$75 millones, mientras que cada empresa participante deberá aportar como mínimo US$1 millón.
Actualmente, la ley contempla créditos tributarios de 10% para inversiones de entre US$1 millón y US$10 millones; 20% para montos superiores a US$10 millones y hasta US$20 millones; y 30% para inversiones de US$20 millones en adelante. La reforma también cambiaría la metodología para calcular este crédito, tomando como referencia el promedio de los últimos cuatro años, ajustado por inflación, en lugar de los resultados de los últimos 10 años.

También se flexibilizarían las reglas de exclusión, permitiendo que empresas cuyos incentivos ya hayan vencido o que hayan recibido beneficios únicos y no permanentes puedan acceder nuevamente a los beneficios de la normativa, siempre que cumplan con los requisitos. La ministra de Economía, María Luisa Hayem, afirmó que la reforma busca generar un efecto catalizador en el crecimiento de la inversión y el empleo.
Finalmente, la propuesta permitiría que quienes ya hayan obtenido la calificación de su perfil de inversionista y de su proyecto de expansión antes de la entrada en vigencia de la reforma puedan aplicar la nueva metodología de cálculo del crédito tributario correspondiente al ejercicio fiscal 2026. Con estos cambios, las autoridades buscan fortalecer los incentivos para que las inversiones que ya están en El Salvador continúen expandiéndose y contribuyan a la generación de más empleos.
